jueves, 4 de noviembre de 2010

Viaje a Tierra Santa - 3

Día 22. Iniciamos la jornada con la visita a la Iglesia de la Visitación, donde se recuerda el momento en que María va a visitar a su prima Santa Isabel y ésta corresponde con la preciosa oración del Magnificat, que se encuentra reproducido en muchas lenguas sobre los muros del patio de entrada. En la parte baja se conserva un pozo, el de la foto, que según la tradición pertenecía a la casa de Zacarías e Isabel, y sobre él se levanto la primitiva iglesia bizantina.

Tras visitar el Museo del Libro, donde se conserva el ejemplar del libro de Isaías descubierto en las cuevas de Qunram, nos dirigimos a Belén para visitar la Iglesia de la Natividad. 
Milagrosamente no fue destruida por los otomanos, sino que se limitaron a tapiar la puerta de entrada dejando una pequeña abertura para poder pasar (en la foto se aprecia al fondo) en señal de sumisión de los cristianos.



Esta iglesia llevaba mucho tiempo sin poderse restaurar y se estaba deteriorando peligrosamente, pero en fechas recientes han llegado a un acuerdo con la Autoridad Palestina y se han iniciado las obras.  Lamentablemente para nosotros estaba todo el interior lleno de andamios y no pudimos apreciar toda su belleza.

Para mí lo más destacado fue poder venerar el lugar donde nació Jesús y el pesebre donde fue colocado.
En la foto, el lugar donde nació y que todos fuimos besando, aunque con prisa ya que había mucha gente esperando para poder hacerlo.


En este mismo lugar hay unas grutas donde se recluyó San Jerónimo en el siglo V para traducir la Biblia del griego y el hebreo al latín, dando lugar a lo que hoy se conoce como la Vulgata.
En la foto, la estatua que lo recuerda, y detrás la iglesia católica de la Natividad, desde donde se retransmite la misa el día de Nochebuena. Está aneja a la iglesia antigua, cuyo cuidado compartido está a cargo de armenios, católicos y griegos ortodoxos.


Escribir sobre Belén produce sentimientos encontrados. 

Por un lado de alegría por ser la ciudad elegida por Dios para que naciera Cristo. Pero en la actualidad la mayoría es musulmana y los católicos son una pequeña minoría. 
Por otro lado, las circunstancias políticas entre árabes e israelíes convierten la zona en un territorio inestable, rodeado de un muro que sólo se puede atravesar con controles militares estrictos.

En la calle te asaltan los vendedores ambulantes para colocarte todo tipo de mercancía, preferentemente rosarios y collares.

Pero a la entrada, antes de pasar el control, un cartel avisa: 'Prohibido terminantemente a judíos'.

Y como anécdota, el lío que se montó en el mejor hotel de Belén, donde nos quedamos por una noche, en el que no encontrábamos las habitaciones, el personal estaba desbordado, la recepción estaba en un lado y la entrada por otro, sólo unos pocos entendían inglés,... En fin, visto desde aquí bastante divertido, como el hotel de los líos...

Terminamos el día celebrando la eucaristía en el Campo de los Pastores, donde los ángeles se les aparecieron para anunciar el nacimiento del Niño Jesús. Por cierto, Belén debe ser la única ciudad del mundo donde un elemento decorativo habitual durante todo el año es la estrella de Belén.



Día 23. Tras visitar Betania nos dirigimos al desierto de Judea para ver las cuevas de Qumram, donde se descubrieron los manuscritos de los libros del Antiguo Testamento copiados por los esenios.
En la foto, la cueva donde se encontró el primer manuscrito.

No podía faltar un baño en el Mar Muerto y la ración de lodo rejuvenecedor (al menos eso dice la propaganda...) que tuvimos ocasión de realizar. No sólo es cierto que se flota sin esfuerzo, sino que además ¡en los lugares donde cubre es dificilísimo ponerse de pie! 

La zona está muy próxima a Jordania, en territorio tomado por los israelíes durante la guerra de los 6 días, y todavía se conservan zonas señaladas como muy peligrosas por los campos de minas que aún se mantienen.


Tras el baño fuimos a Jericó, cerca del lugar donde Cristo pasó 40 días en el desierto y donde tuvo las tentaciones del demonio.

Comimos en un restaurante-tienda de nombre... ¡Las Tentaciones!, donde algunas personas sucumbieron al encanto irrestible de las compras compulsivas....


Dos estampas habituales: los controles de carretera en la zona (distintos de los militares) y los sueñecitos en el bus (lo habitual era levantarse a las 6:15 y regresar al hotel sobre las 19, para cenar y preparar el día siguiente, con lo que estábamos bastante cansados...)

A la tarde nos dirigimos al río Jordán donde realizamos la renovación de las promesas bautismales. Como siempre, coincidiendo con muchos peregrinos que ponían el mismo signo. Y Paco Puértolas, siempre tan atento, nos obsequió con un diploma conmemorativo del evento.

Día 24. Iniciamos la jornada yendo a Haifa, puerto y centro económico de Israel, para visitar el Monte Carmelo, donde Elías muestra al pueblo que Yaveh es el Dios verdadero.Y donde se inició en el siglo XII la Orden de los Carmelitas. En su basílica celebramos la eucaristía, frente a cuadros que representaban a Santa Teresa y San Juan de la Cruz, lo que nos hizo sentir casi como en España.

Después nos dirigimos hacia San Juan de Acre, que conserva un gran sabor de la época de las cruzadas, con salas dentro de la fortaleza como la de la foto.
Resumiendo mucho, (pero mucho y con perdón de los historiadores), en casi todos los lugares la secuencia de acontecimientos ha seguido un mismo patrón:
1º) Hacia el año 50 de nuestra era, los primeros cristianos empiezan a venerar los lugares importantes donde vivió Jesús, y comienzan a erigir lugares de culto.
2º) Los romanos, para quitar su influencia, transforman esos sitios en templos dedicados a los dioses paganos. Los cristianos los tienen identificados.
3º) Con Constantino en el siglo IV y sobre todo gracias a su madre Santa Elena se quita el templo pagano y se construyen iglesias de estilo bizantino.
4º) En el siglo VII los musulmanes conquistan Tierra Santa y destruyen todo vestigio de iglesias cristianas, poniendo mezquitas en su lugar.
5º) En el siglo XI los cruzados retoman los Santos Lugares, donde están unos cien años. Reconstruyen con mayor magnificencia las iglesias que habían sido destruidas.
6º) En el siglo XIII los otomanos expulsan a los cruzados, derriban la mayoría de las iglesias, otras las utilizan para usos del ejército y algunas las conservan imponiendo severas condiciones a los cristianos que las quieran visitar. 
7º) Los franciscanos aprovechan todas las ocasiones que encuentran para establecerse cerca de los lugares santos desde el siglo XIV.
8º) Los turcos mantienen su hegemonía hasta principios del siglo XX,  aunque al final es más fácil para los franciscanos adquirir los terrenos que hoy conservan, donde han podido edificar, restaurar e investigar.
9º) Tras la primera guerra mundial, se asienta y consolida la presencia de los franciscanos a traves de la Custodia de Tierra Santa y otras órdenes religiosas se instalan allí.
(espero que si algún experto lee esto sea bastante benévolo con un servidor por las generalidades e incorrecciones históricas cometidas) 

Y llegamos a Nazaret, que trataré en el siguiente artículo. 

Simplemente reseñar estas dos esculturas que me parecen muy bonitas. La de la izquierda es de Santa Ana, madre de María, con ésta cuando era niña.

Y la de la derecha es un grupo de la Sagrada Familia localizado en la iglesia que se venera como la casa de San José.

(Viaje a Tierra Santa - 2)                                  (Viaje a Tierra Santa - 4)

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