sábado, 29 de diciembre de 2018

Mecánico del alma

Uno de los aspectos de la vida social actual es que la mayoría de las personas se creen -nos creemos- autosuficientes: bastan las fuerzas propias para resolver todo tipo de situaciones.

No nos damos cuenta de que hay momentos que escapan a nuestras posibilidades, y que hay otras personas que nos pueden ser de gran ayuda si humildemente reconocemos nuestras lagunas y limitaciones.


Y si pasamos al campo de los valores espirituales esto es más notorio aún. Cuando estamos inmersos en temas no materiales nos olvidamos de la presencia de Dios, que aporta esperanza y consuelo además de la fuerza para sobrellevar las situaciones.

La historia de esta semana, titulada Mecánico del alma, es muy ilustrativa en este sentido, tomando como pretexto la figura del arreglo del coche de cada uno, pues ¿quién conoce lo creado mejor que su creador?


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Mecánico del alma

Una vez iba un hombre en su auto por una larga y muy solitaria carretera cuando de pronto su auto comenzó a detenerse hasta quedar estático. El hombre bajó, lo revisó, trató de averiguar qué era lo que tenía.

Pensaba que pronto podría encontrar el desperfecto que tenía su auto pues hacía muchos años que lo conducía; sin embargo, después de mucho rato se dio cuenta de que no encontraba el fallo del motor.

En ese momento apareció otro auto, del cual bajó un señor a ofrecerle ayuda.

El dueño del primer auto dijo:

-Mira este es mi auto de toda la vida, lo conozco como la palma de mi mano. No creo que tú sin ser el dueño puedas o sepas hacer algo.

El otro hombre insistió con una cierta sonrisa, hasta que finalmente el primer hombre dijo:

-Está bien, haz el intento, pero no creo que puedas, pues este es mi auto.

El segundo hombre echó manos a la obra y en pocos minutos encontró el daño que tenía el auto y lo pudo arrancar.

El primer hombre quedó atónito y preguntó:

-¿Cómo pudiste arreglar el fallo si es MI auto?

El segundo hombre contestó:

-Verás, mi nombre es Felix Wankel... Y yo inventé el motor rotativo que usa tu auto...


La Historia de la Semana

lunes, 24 de diciembre de 2018

Feliz Navidad

Navidad es tiempo de alegría, de paz, de amistad.
Tiempo de compartir, de abandonar ideas pequeñas y soñar con lo más grande.
Tiempo de dar lo mejor de uno mismo y pensar en los demás.
Tiempo de iluminar nuestro entorno con la alegría de saber que Dios se hace hombre para que el hombre se haga dios y supere sus limitaciones.

Tiempo, en fin, de recuperar la inocencia y la sencillez de los que aman a Dios y a los demás por encima de todo, entregando su tiempo y su corazón como sol generoso.

Desde la Historia de la Semana queremos también iluminar el mundo con nuestros mejores deseos de paz, amor y alegría para este nuevo año que vamos a comenzar.

¡¡Feliz Navidad a todos!!



La Historia de la Semana

domingo, 2 de diciembre de 2018

Hábitos saludables

La búsqueda de la felicidad es una constante en el ser humano de todas las épocas, pero en muchas ocasiones se dan 'palos de ciego' para encontrarla y al final no se alcanza.

Es difícil encontrar una fórmula universal para que una persona sea feliz, pero sí está claro que no depende tanto de las cosas materiales cuanto de la actitud interior hacia lo que nos rodea.

Comparto esta semana una relación de hábitos saludables que me han enviado y que dan una pista de cosas sencillas que podemos hacer en la vida cotidiana para tener un equilibrio interior que nos haga más felices.

Y que resumiría en dos aspectos sencillos que a veces se nos pasan: vivir con sencillez y afrontar las cosas con madurez.  ¡A ver si os parecen bien estos hábitos saludables!
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Hábitos saludables
 
1. Considera los problemas como desafíos

Ante cualquier dificultad o contingencia, sea por una persona o algún suceso, trata de pensar que lo superarás y habrás aprendido de ello una nueva lección. Recuerda que  “Lo que no te mata, te hace más fuerte”.

2. Aprende a perdonar

Cada vez que alguien te critique o hiera con sus palabras, trata de olvidar las ofensas. Aun cuando sepas que lo dijo intencionadamente, déjalo pasar y no permitas que te afecte.

3. Sé amable y agradecido

Quienes tratan a los demás de modo rudo o desagradable, en el fondo lo que demuestran es su propia insatisfacción e inseguridad. Sin embargo, cuando eres amable con los demás, la amabilidad dada volverá a ti.

4. No busques la aprobación ajena

Mientras hagas aquello que te corresponda y te haga feliz, no necesitas buscar la aprobación de los demás para validar tus actos.  Esto contribuirá, además, a aumentar la confianza en ti mismo.

5. Hay cosas que no van a cambiar, ¡acéptalas!

Hay cosas que podrás cambiar o mejorar, como tus habilidades deportivas o tu dominio de otro idioma, pero no podrás cambiar tu altura o los padres que te han tocado en suerte. Deja de luchar contra aquello que no puede ser cambiado y te sentirás más libre.

6.Viaja cuando puedas

Si tienes la oportunidad de viajar, ¡no dejes de hacerlo! Conocer lugares diferentes y ver cómo vive la gente en lugares distintos hará que valores más lo que tienes a tu alrededor.

7. Aliméntate bien

Si te alimentas en base a comida basura, es muy probable que experimentes falta de energía y veas disminuida la claridad mental. Asegúrate de tener una alimentación sana y variada, siempre con moderación.

8. Cuida de ti mismo

Para sentirte bien, debes verte bien. La higiene personal, el cuidado y la vestimenta contribuirán a que te veas y sientas mejor. El simple hecho de cuidar nuestro aspecto personal puede cambiar nuestro estado de ánimo para enfrentar la vida.

9. Alimenta tus relaciones personales

En la mayoría de los casos la familia es quien nos ama incondicionalmente. Es importante mantenerse en contacto con ellos, ya sea con una llamada telefónica o una visita. Mantén el contacto con tus seres queridos.

10. Sé honesto

Las mentiras más insignificantes pueden provocar efectos desastrosos en la vida de las personas. Si mantienes una conversación honesta, lograrás mantener un nivel más alto de integridad en tu entorno. 

11. Tómate el tiempo necesario para escuchar

Si deseas ser oído, es fundamental primero escuchar a los demás y no interrumpirlos cuando hablan. Al escuchar realmente, en lugar de esperar para hablar, podrás entender las motivaciones de los demás. 


La Historia de la Semana