Las siguientes fotos corrresponden al Via Crucis celebrado en el Paseo de Recoletos.
Aunque lo mejor está todavía por venir: la Vigilia en Cuatro Vientos y la misa de clausura de la JMJ.
Parte del grupo en Cuatro Vientos |
Después de una larga caminata llegamos al lugar asignado por la organización, para descubrir que está tan lleno que no cabe un alma más y tenemos que ir a otro lugar. Este resulta ser mucho peor que el inicial pero la alegría y el buen ánimo no decaen en absoluto.
La zona del altar está cerrada y sólo se accede con acreditación. Y por cuestiones de seguridad, en todos los lugares donde hay ceremonia con presencia del Papa hay que estar cuatro horas antes.
Terminada la misa, el Papa se despide de los jóvenes que no cesan de cantar y manifestar su alegría por estos días que se han pasado muy rápidos, y ya corean el lugar de celebración de las próximas Jornadas Mundiales de la Juventud: Rio de Janeiro.
Y poco a poco los dos millones de peregrinos van dejando el lugar para regresar a sus ciudades de origen con el corazón rebosante de alegría, paz y felicidad.