sábado, 24 de septiembre de 2016

El sabio

Mantener los propios ideales en un ambiente hostil no es tarea fácil para nadie. Pero cuando uno es honesto consigo mismo y con los demás hay que intentarlo por todos los medios.

La historia de esta semana, titulada El hombre sabio, nos coloca en la situación de ser discriminados por nuestras ideas y cómo se puede proceder.


Desde luego, hace falta una gran dosis de idealismo y sabiduría para obrar así, pero a la larga es lo que más llena el corazón y realiza a la persona, pues da lo que tiene en su corazón. Aquí va a continuación.
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El hombre sabio

Un hombre sabio con fama de santidad llegó cierta tarde a la ciudad de Akbar. La gente no dio mucha importancia a su presencia, y sus enseñanzas no consiguieron interesar a la población. 

Incluso después de algún tiempo llegó a ser motivo de risas y burlas de los habitantes de la ciudad. 


Un día, mientras paseaba por la calle principal de Akbar, un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo. 

En vez de fingir que los ignoraba, el sabio se acercó a ellos y los bendijo.

Uno de los hombres comentó:

- ¿Es posible que, además, sea usted sordo?   ¡Gritamos cosas horribles y usted nos responde con bellas palabras!

- Cada uno de nosotros sólo puede ofrecer lo que tiene -fue la sabia respuesta del hombre santo.


La Historia de la Semana

1 comentarios:

Beatriz 26 de septiembre de 2016, 9:12  

Muchísimas gracias, .... ahora a practicarlo que hace mucha falta en este mundo.