viernes, 16 de abril de 2010

La ratonera


Aunque el tema de la solidaridad ya se ha tratado en algunos post del blog, he encontrado un cuento que me parece muy ilustrativo de este valor en los tiempos que corren y me ha parecido oportuno compartirlo. Además el último video del blog también estaba dedicado a este tema.

Pues sin más comentarios para que cada cual lo interprete según vea, aquí va La ratonera. ¡A ver si os gusta!

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La ratonera

Un ratón estaba mirando por un agujero de la pared y ve al paje y a su mujer abriendo un paquete. Rápidamente pensó: 


- "¿Qué tipo de comida podrá haber allí?"
Quedó aterrorizado cuando descubrió que era ¡una ratonera! Fue al patio de la casa para advertir a todos:


- "¡Hay una ratonera en la casa,... una ratoneraaa!"

La gallina, que estaba buscando sus lombrices en la tierra, cacareó y le dijo:


- "Discúlpeme Sr. Ratón; entiendo que sea un gran problema para usted, pero a mí no me perjudica en nada, ni me molesta!"

El ratón se llegó hasta el cordero y le dijo:



-"¡Hay una ratonera en la casa!"


-"¡Discúlpeme, Sr. Ratón, pero no veo nada que pueda hacer, a no ser orar. ¡Quédese tranquilo, usted está en mis oraciones!"

El ratón se fue hasta donde estaba la vaca, y ella le dijo:



-"¿Qué me dice Sr. Ratón, una ratonera? ¿Estoy en peligro por casualidad? Creo que no..."

Entonces el ratón se volvió a la casa, cabizbajo y abatido, para encarar en solitario la ratonera del paje. Aquella misma noche se escuchó un ruido, como el de una ratonera agarrando a su víctima. 

La mujer del paje corrió a ver qué había en la ratonera. Pero, en la oscuridad, no vió que la trampa había agarrado la cola de una víbora venenosa. La víbora la mordió. El paje la llevó corriendo al hospital, pero la mujer regresó con fiebre. 


Todo el mundo sabe que para alimentar a alguien que tiene fiebre, nada mejor que un buen caldo de gallina. Así que el hombre entonces tomó un cuchillo y fue a buscar el principal ingrediente: la gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, amigos y vecinos vinieron a verla. Y para alimentarlos tuvo que matar al cordero. Pero la pobre mujer no resistió, y acabó falleciendo.

Muchas personas vinieron al funeral. El pobre hombre, muy triste y agradecido por el gesto, resolvió matar a la vaca para dar de comer a todos. ¡Y al final sólo se salvó el ratón!

Así que recuerda: cuando oigas que hay una ratonera en la casa... ¡toda la granja corre peligro!!

2 comentarios:

Ana 18 de abril de 2010, 15:53  

muy buenaaa historia.. la solidaridad es fundamental para vivir.. :D
Buena semana

CORPUS 2 de mayo de 2010, 14:13  

Enhorabuena por las visitas ...y la historia estupenda!!!

GRACIAS